miércoles, 8 de marzo de 2017

La gloria de leer a Gloria Fuertes

Esta entrada del blog, que publicamos hoy 8 de marzo coincidiendo con el "Día Internacional de la mujer", traemos los versos de Gloria Fuertes, poeta de cuyo nacimiento se cumplen cien años. Este acontecimiento hará que en otras entradas Gloria y sus versos nos acompañen.
Gloria sigue viva en sus versos y no debemos permitir que caigan en el olvido, a ello van a contribuir los diferentes libros que ahora se publican para celebrar su centerario.
Hemos elegido dos de sus poemas infantiles: "Cómo se dibuja un niño" y "El gallo despertador"



Gloria Fuertes


"Cómo se dibuja un niño"

Para dibujar un niño
hay que hacerlo con cariño.
Pintarle mucho flequillo,
- que esté comiendo un barquillo -;
muchas pecas en la cara
que se note que es un pillo;
- pillo rima con flequillo
y quiere decir travieso -.
Continuemos el dibujo:
redonda cara de queso.

Como es un niño de moda,
bebe jarabe con soda.
Lleva pantalón vaquero
con un hermoso agujero;
camiseta americana
y una gorrita de pana.
Las botas de futbolista
- porque chutando es artista -.
Se ríe continuamente,
porque es muy inteligente.
Debajo del brazo un cuento
por eso está tan contento.
Para dibujar un niño
hay que hacerlo con cariño.






"Un grito de libertad por todas las niñas del mundo" 

Este mes de marzo, Grito de Libertad - movimiento de poetas y artistas de otras áreas - lanza sus versos y sus diferentes creaciones artísticas en pro de la mujer y la defensa de sus derechos y la igualdad de género. Esta entrada se suma a este grito que este 2017 se centra en las niñas de todo el mundo.

"El gallo despertador"

Kikirikí,
estoy aquí,
decía el gallo
Colibrí.

El gallo Colibrí
era pelirrojo,
y era su traje
de hermoso plumaje.

Kikirikí.
levántate campesino,
que ya está el sol
de camino.

-Kikiriki.

levántate labrador,
despierta con alegría,
que viene el día.

-Kikiriki.

Niños del pueblo
despertad con el ole,
que os esperan en el "cole'.
El pueblo no necesita reloj,
le vale el gallo despertador.


Ilustración de Paco Ponce