martes, 23 de diciembre de 2014

Ana María Romero Yebra canta a la Navidad




Los cuadernos de Sandua”, colección que publicaba Cajasur, en su entrega nº 133 nos regaló, diciembre de 2006, un delicioso poemario navideño de Ana María Romero Yebra bajo el título “ALLEGRO  DE NAVIDAD”. Este librito, mínimo en su tamaño pero de cuidada presentación, contenía 27 poemas ambientados todos ellos en la Navidad y entre ellos varios de los que después sería su ¡VAMOS CUENTOS A BELÉN! publicado en el 2007. El primero de los libros no está en nuestra Biblioteca pero el segundo sí, puedes verlo en el expositor y si quieres pedirlo en préstamo. ¡No te arrepentirás!
Acompañamos la entrada con dos poemas de “Allegro de Navidad”, los cuales no están incluidos en ¡Vamos cuentos a Belén!.








Portada de "Vamos cuentos a Belén".
            “EL  BELÉN”

Se acerca la Navidad
y hoy he bajado al trastero
para montar el belén
que duerme allí desde enero.

Subí el portal, el molino
y he sacado las figuras
de la caja de cartón
que guardaba su ternura.

El corcho de las montañas
lo coloqué junto al río,
lo he nevado con harina
y parece que hace frío.

Delante del Portal, puse
las ovejas del rebaño
y encima una estrella grande
hecha de papel de estaño.

He trazado sobre el musgo
los caminitos de albero
con un kilo de serrín
que me vende un carpintero.

Allá lejos, en lo alto,
está el castillo de Herodes
y ante la Virgen María
ofrendas de los pastores.

Los Reyes, por el desierto
de arenales y palmeras
y muy cerquita del puente
charlando, dos lavanderas.

Entre la mula y el buey
recibiendo su calor,
la figurita de barro
de Jesús, el Redentor.



 Imagen tomada de internet.



            “PORQUE….”

Porque no encontraron
sitio en la posada,
nació en el relente
de la madrugada.

Porque no dijeron
que llegaba el Rey
se enteraron sólo
la mula y el buey.

Porque era muy fría
la noche de invierno
lo arropó María
con su abrazo tierno.

Porque estaba el mundo
tan falto de amor
con las manos llenas
vino el Niño Dios.

2 comentarios:

Carlos Blanco dijo...

Ana María Romero Hebra. Genial tú y tu poesía.

Carlos Blanco dijo...

Yebra.