miércoles, 2 de abril de 2025

Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil 2025

 Como cada dos de abril, desde 1967,  recordando a H.C. Andersen se celebra el Día Internacional del Libro Infantil y para ello un país del IBBY, Países Bajos en esta edición, prepara el mensaje y cartel de difusión internacional.  El tema del mensaje es "La libertad de la imaginación" y su lema es la última estrofa del poema que está extraído de un libro de Rian Visser ilustrado por Janneke Ipenburg. La autora del mensaje ha diseñado un conjunto de propuestas creativas con el poema como motivación y que podéis conocer a través de la Revista Babar.

 


Cartel conmemorativo en este año 2025

 

Lenguaje visual

¿Puedes dibujar algo
para las palabras,
para las cosas que digo?

Dibújale entonces
un agujero al día
dibuja un frío,
un viento,
un nudo en la garganta
o la mala suerte,

dibuja un carraspeo,
un suspiro,
el aroma a pan recién horneado,
el tiempo,
el instante,
el principio o el final
de un plan,

dibuja ese lugar en que algún día,
ese lugar en que nunca,
ese lugar en que luego
ocurrirá algo,

dibuja la punzada de un empujón,
el sabor del mar.

Hay tantas cosas
que quisiera ver,
el amor,
por ejemplo,
luego,
algún día y quizás.

Haz dibujos
para mi poema,
pero siéntete libre:
son tuyas
estas palabras
que han salido de mi boca.

Texto: Rian Visser   Traducción: Micaela van Muylem

 

martes, 1 de abril de 2025

Cuatrogatos y el Día Internacional del Libro Infantil - 2025

 La Fundación Cuatrogatos en este Día Internacional del Libro Infantil 2025 en recuerdo de H.C. Andersen difunde este mensaje de Cristina Rebull, autora cubana con varias novelas para público infantil. La ilustración que acompaña es de Jorm Samgsorn, ilustrador tailandés.

 

 

Mensaje de la Fundación Cuatrogatos por el 2 de abril, Día Internacional del Libro Infantil 

Ilustración de Jorm Sangsorn

                                                Un regalo diferente
                                                              
                                                                                  Cristina Rebull

El papá de mi mamá, mi abuelo, se fue para otro país cuando ella tenía cinco años y nadie sabía, exactamente, dónde estaba. Pasó el tiempo, mis padres se casaron y cuando yo nací llegó un regalo a la casa. Era un regalo de mi abuelo: una máquina de escribir.

Crecí mirando aquella máquina de teclas verdes y esperando el día en que me dejaran tocarla. En esa espera, llegó mi primer libro: Hansel y Gretel, aquella historia recogida por los hermanos Grimm que hablaba de la bruja malvada intentando engordar a Hansel, y que terminó en el horno a manos de Gretel. El libro era una maravilla de cuaderno ilustrado, lleno de colores brillantes y figuras a relieve que se erguían cuando uno pasaba las páginas de cartulina dura. Era toda una creación visual, y el cuento se convirtió en mi primera ventana a la lectura. Primero, cuando todavía no sabía leer, cada noche mis padres o mi abuela me releían la historia de los hermanos perdidos en el bosque.

Más tarde, cuando aprendí a leer, el libro se convirtió en una fiesta de la imaginación, pues yo misma pasaba las páginas y podía mover los personajes y hasta entrar y sacar del horno a la bruja mala. Después llegaron El patito feo, El soldadito de plomo, La princesa y el guisante… todos de Hans Christian Andersen. Crecí un poco, y mi papá me dejó en la mesita de noche Moby Dick, del escritor Herman Melville. Para entonces, ya conocía bien el mar y, cada vez que me paraba frente a él, la historia de la ballena me llenaba los ojos.

Por esta época, en mi cumpleaños número ocho, me permitieron sentarme a la máquina de escribir, colocar un papel y empezar a teclear. Escribí mi primera escena. Fue mi primera incursión como escritora: el teatro. Cuánto me gustaría tener esas páginas en mis manos. Recuerdo que había tres personajes: el bien, el mal y un tercero que era como una especie de intermediario que luchaba porque las partes llegaran a un acuerdo. Era mágica la máquina de escribir. Uno pensaba, tecleaba y aparecía en la página, antes en blanco, la palabra deseada.

En mi camino por la lectura pronto llegaron Julio Verne y Mark Twain. Quería escribir una historia como la del capitán Nemo, pero me alejé del mar y decidí enviar a los astronautas al planeta Marte. Aunque no lo crean, esas páginas sí las conservo. Algo parecido sucedió con Twain, me arrebató El príncipe y el mendigo y caminaba por la casa con el libro en las manos, sin poder dejarlo, y terminaba en la máquina de escribir deseando que se me ocurriera algo tan maravilloso. En esta ocasión no envié a nadie al cosmos, pero tuve que leerme el libro dos veces porque una vez no fue suficiente.

Muchas horas jugué a ser una escritora en aquel regalo de mi abuelo, inesperado y hasta un poco absurdo para una niña que acababa de nacer. Y crecí más. Esa máquina me acompañó hasta que me fui de mi país. Ahí escribí el manuscrito de mi primer libro, canciones, poemas, obras de teatro, guiones de radio y televisión, y todavía siento en la yema de los dedos la suavidad de las teclas impecablemente pulidas. Han pasado los años y me sigo preguntando cómo mi abuelo, a quien no conocí, decidió aquel regalo. Donde quiera que esté, se lo agradezco mucho.

Lo primero que hace un niño es jugar, y en su juego encuentra personajes y se los cree y se inventa mundos que solo existen en su imaginación. Si a esto le agregamos libros, imágenes, música… ese niño crecerá diferente porque aprenderá a ver el mundo de manera diferente. Si además tiene la suerte de que alguien lo invite a la escritura tendrá la posibilidad de decidir el viaje por ese camino mágico que es inventar historias para luego contarlas.


 

viernes, 21 de marzo de 2025

Aurelio González Ovies - Día de la Poesía 2025

Cada 21 de marzo llega el Día de la Poesía, fecha que nos parece bien para darle presencia como protagonista en este día pero... entendemos que vivir, sentir, leer poesía debe ser un acto de cada día, cada hora, cada momento. Para la ocasión acudimos a un poeta asturiano, Aurelio González Ovies, con obra extensa tanto para niños como para adultos. El poema elegido forma parte de su libro "Versonajes", editado por Ed. Pintar pintar en la que ha publicado varios libros destinados al público infantil. Os invitamos a simpatizar con este curioso "versonaje" y de su mano buscar, descubrir este magnífico libro de González Ovies. Las ilustraciones son obra de Ester Sánchez  y aquí podéis ver una de las que aparecen en el libro; ilustraciones  de gran sencillez, originalidad y  de un estilo muy personal por parte de su autora. 


 

 

El Alcachofa

Roberto es así,

un tipo extrañísimo,

si no rima todo

se enfada muchísimo.

 

Con esta costumbre 

de rimarlo todo

si a ti no te sale,

te nombra "rebobo".

 

Con esa manía 

de charlar con ritmo,

si tú no lo aciertas,

susurra: "borrico".

 

Y si va a la tienda

a comprar pechuga,

obligadamente

pide una lechuga.

 

Y si en el colegio

da lata una coma,

enseguida tira 

de lápiz y goma.

 

Si es que su padre 

ronca sin parar,

se imagina en viaje,

en un autocar.

 

Si hace semanas 

que no sueña nada,

habla seriamente

 con las almo-hadas.

 

Y con la amargura 

de las pesadillas

rellena a las brujas

las empanadillas.

 

Siempre va de verde,

de estrofa en estrofa

y para nosotros

es Ro, el Alcachofa.

 

Tiene  superclaro

que, sin poesía,

sería de noche

casi todo el día.

 

 


Aurelio González  Ovies - Ester Sánchez

 

 

lunes, 17 de marzo de 2025

"Cuaderno del cuervo blanco" - ¿Y no has visto a la tortuga?, libros de Ignacio del Dedo.

Ignacio del Dedo publica en Ed. Mundo Libre Libros sus dos últimos libros cuyas portadas encontráis en en esta entrada. Ambos con una más que cuidada edición en la que Ignacio es autor del texto, las ilustraciones y la maquetación de los mismos. La editorial que los acoge añade a su presentación el ser una editorial solidaria y, en línea con esa declaración, varias de sus publicaciones se acogen a esa intención. Se ubica en la pequeña localidad de Villanueva de Ávila. 

El primero de los libros es "Cuaderno del cuervo blanco" y goza de una cuidadísima presentación en formato apaisado, ilustraciones en tinta y sólo algunas a color. El texto no se ajusta a la tradicional presentación en renglones horizontales y paralelos dando impresión de confección artesana y a la vez sumamente original. Junto a la portada del libro las primeras líneas del mismo como invitación a su búsqueda y lectura.


Portada de "Cuaderno del cuervo blanco"
 
 
Es  extraordinario que una colirroja
duerma en la lámpara de entrada
de nuestra casa.
Un día la dibujé.
Mi padre se extrañó
al ver mi dibujo:
¿no tiene cabeza 
o es que se la quita para dormir?, bromeó.
Le expliqué que la esconde
para descansar.
Y la volví a dibujar con cabeza.
La colirroja es muy simpática.
Mi madre me lleva todas las noches
a verla y desearla "buenas noches".
Además es muy lista: he leído
que aprende  con mucha facilidad
las lenguas de otros pájaros.



Bajo estas líneas la portada del segundo de los libros de Ignacio del Dedo y la presentación que de él hace la editorial. Tanto en el primero de los libros como en éste, su autor desde el alma de niño que encierra en sí mismo nos sumerge en la naturaleza y fiel observador nos muestra su querencia, su respeto por la misma en el devenir de sus historias. En este segundo libro las ilustraciones llegan plenas de color e intuidas, difuminadas y con bordes difusos.

¿Y no has visto a la tortuga?

 Es una historia sencilla que cuenta la búsqueda de un niño decidido a encontrar a una tortuga que desapareció de su charca. Este cuento reflexiona sobre la importancia de cuidar a los seres vivos. El tono es amable y cercano y combina el mundo infantil con un mensaje de esperanza. Los dibujos  son simples pero expresivos, diseñados para complementar los textos y conectar con lectores de todas las edades.

 

miércoles, 29 de enero de 2025

30 de enero - Día de la Paz con Antonio García Teijeiro y Ramón Iván Suárez Caamal.

 

 Coincidiendo con el 30 de enero se celebra el Día Escolar de la Paz y para recordarlo dedicamos esta entrada con dos poemas de autores muy relevantes, Antonio García Teijeiro y Ramón Iván Suárez Caamal. Versos de autores de extensa obra y numerosos reconocimientos, Antonio desde Galicia y Ramón Iván desde Bacalar (México); los dos sin nombrar expresamente a la Paz pero transmitiendo ambos sentimientos de esperanza,  de cercanía en sus besos exentos de maldad o en la invitación al canto compartido en la ronda de hermanos.

Y desear que la celebración de este día lleve a que el resto de días se abran puertas al respeto por el diferente en sus creencias, sus espacios vitales, su forma de entender la vida hasta dejar atrás los conflictos que tratan de someterle por la simple razón de ser diferente.

 

. "Besos sin balas"
 

de   Antonio García Teijeiro

 
I
Balas en vuelo,

 besos sin alas.

 Alas en duelo,

 besos con balas.

II
Besos dormidos,

 besos sin alas.

 Besos traidores, 

besos con balas.

III
Besos que vuelan,

 besos con alas.

 Besos que brillan,

besos sin balas.

IV
Besos que viven, 

besos con alas.

Besos con alas,

Besos sin balas. 

 

amistad_paz 


" Las manos son alas"

de  Ramón Iván Suárez Caamal

Las manos son alas,

las alas son remos,

los remos son olas,

la ronda formemos

pues somos hermanos.

La ronda juguemos

juntando las manos:

la ronda del viento,

la ronda del mar,

la ronda más honda,

la ronda que siento

en mis labios cantar. 

 

 Ilustración tomada de internet - Autor desconocido