martes, 31 de diciembre de 2024

Villancico del Niño y el pueblo con Carlos Murciano.

 Un año más, como cada Navidad, recibo la felicitación de Carlos Murciano, uno de los poetas que siempre encuentran versos para estos días. En esta ocasión con Arcos y sus lugares como Belén de ensueño para el nacimiento de Jesús. Sirva el villancico como felicitación en estas fechas para cuantos se asoman al blog. En la esperanza de contar con el regalo navideño de sus versos durante muchos años, disfrutar con su lectura.

                                                                    

Collage que acompaña al poema navideño.

 

"Villancico del Niño y el pueblo"

 

de  Carlos Murciano

 

El niño Dios se ha dormido

sobre las casas del pueblo,

tal si su primer milagro

quisiera que fuera nuestro.

 

Desde el Arco de Matrera

hasta la Cuesta del Perro,

un arcoiris de lumbre

lo anuncia a los cuatro vientos.

 

Las legiones celestiales

están velando su sueño,

y hay dos ángeles de guardia

en la torre de San Pedro. 

martes, 24 de diciembre de 2024

Navidad con Juan Carlos Martín Ramos

Día de Nochebuena con los  versos de Juan Carlos Martín Ramos. En ellos el autor nos invita a compartir a través de sus versos, a cantarlos en compañía en aras de un mundo mejor.

"Voces de un mismo coro"

 de Juan Carlos Martín Ramos

 

Imagen de autor desconocido - Fuente:UniMagdalena 

 

Pongamos voz a las palabras,

pongamos música a la voz

¡y a cantar!

Vamos a cantar

para que cante con nosotros

quien abre la ventana al día,

quien amasa el pan de los cuentos,

quien entierra el hacha en el bosque,

quien afina el arpa del viento,

quien pone nombre a las ballenas,

quien cuenta estrellas con los dedos,

quien da todo aunque nada tenga,

quien canta para que cantemos.

 

Pongamos voz a las palabras,

pongamos música a la voz

¡y a cantar!

Vamos a cantar,

a no ser nadie sin los otros,

¡a cantar!,

 a  ser voces de un mismo coro. 

 
 
"Preguntas  de una niña en brazos del Rey Gaspar"


Dime al oído,

Gaspar,

si eres rey o no lo eres,

si eres mago de mentira

o de verdad.


Dime al oído

qué me vas a regalar.

¿Una muñeca de trapo?

¿Una aguja y un dedal?

¿O una caja de acuarelas

para pintar de colores

lo que quiera imaginar?


Dímelo al oído,

Gaspar,

y si tú no me lo dices,

el tiempo me lo dirá.

miércoles, 20 de noviembre de 2024

"DÍA DEL NIÑO" con María Rosa Serdio

 

 20 de noviembre es la fecha en que se celebre el "Día del Niño" pues en este día se conmemora la Convención de Derechos de la Infancia de Naciones Unidas. Para recordarlo dos poemas  de María Rosa Serdio que se incluyeron en la antología "Quiero ir al cole" publicado por Ed Norbanova de Cáceres en 2017 para, con la venta del libro, colaborar con el proyecto de la ONG cacereña PERSONAS en su ayuda a los niños de la calle en Manila ( Filipinas).

 

 Ilustración de Juan Ramón Alonso

"Cada día"

Cada día abre senderos,

abre puertas y

                       ventanas.

Cada mañana abre

          un tiempo 

de juegos y de esperanzas.

Abre la tarde

              sus calmas,

                    sus tormentas,

              sus deseos.

Abre la noche,

                      en el niño,

                                 caminos de sueños

                                                             nuevos.

 

"Ronda de Paz"

Una y una ... dos.

Uno y uno ... más.

¡Vámonos al parque!

Vamos a jugar.

Dos y dos ... ¡Ven tú!

Vamos a cantar,

Cuatro y otros cuatro

y así, una coral.

Uno y uno ... amor

y no importarán 

la raza, el color,

la lengua, el lugar.

Mano en mano ... ¡Ven! 

Vamos a rondar

y que gire el mundo

como ha de girar. 

lunes, 18 de noviembre de 2024

"La casa de los días" - Sagrario Pinto


 
Sagrario Pinto, nacida en Talavera de la Reina, es la autora de esta nueva entrada. Dedicada a la enseñanza, es maestra, ha colaborado con diferentes editoriales en la creación de diferentes métodos o propuestas pedagógicas para su uso en el aula. Como autora cultiva tanto la narrativa como la poesía y ha publicado numerosos libros; de uno de ellos, "La casa de los días", hemos seleccionado estos sencillos poemas que esperamos sean de vuestro agrado. El libro, al igual que otros de su autoría, vio la luz en Ed. Anaya.
 
La casa de los días


"Mañanitas de febrero"

En febrero, la hiedra,

trepa por mi ventana,

golpea en el cristal

y acuden a buscarme

la Alondra y el Vencejo. 

Perezosa, me escondo

entre las tibias sábanas...

¿Es que acaso no saben

que estamos en invierno?


"La campana"

Suena la campana,

la Luna se asusta.

"¿Qué ocurre, qué pasa?" ,

preguntó la Luna,

El Grajo responde 

moviendo las alas:

"El viento de marzo

tocó la campana".

El viento de marzo,

que quiere jugar,

tocó la campana 

de la catedral.

La Luna suspira,

vuelve a suspirar:

"Ah..., el viento de marzo...

con abril se irá".


"Aguas mil"

Clin, clin, clin,

caen las gotas

sobre mi nariz,

huele a regaliz,

la lluvia me trae

bolitas de anís.

 

Clin, clin, clin,

caen las gotas 

sobre mi mandil,

huele a perejil,

la lluvia se lleva

las manchas de hollín.

Sagrario Pinto - La esfera Azul


 

miércoles, 23 de octubre de 2024

24 de octubre - "Día de la Biblioteca"

Un año más se celebra el "Día de la Biblioteca" recordando el incendio y destrucción de la Biblioteca de Sarajevo (Bosnia) durante la cruel guerra en tierras balcánicas. Y como cada año, un mensaje para ensalzar la labor de las bibliotecas; en esta ocasión llega de la pluma de Patxi Zubizarreta, premiado en el año 2023 con el Nacional de Literatura Infantil y Juvenil.

 

Cartel de Laia Giménez Buenaventura 

( Premio  Lazarillo de álbum ilustrado 2023)

                                             ¡Estrenamos Biblioteca!

                                 Pregón "Día de la Biblioteca 2024"

Siempre pensé que había tenido una infancia sin biblioteca, aunque, pensándolo mejor, quizás vivía  rodeado de ellas: cada fósil que encontrábamos en la montaña nos hablaba de tiempos lejanos, de peces que habían nadado por donde yo caminaba; las piedras raras que identificaba con restos de meteoritos me transportaban a galaxias remo-tas; los esqueletos de las cuevas me recordaban a

los osos que hibernaron en ellas; hasta los anillos de los árboles eran verdaderas bibliotecas, testigos de sequías y de otros fenómenos extremos. Pero especialmente me gustaban los cuentos, las leyendas o las canciones que escuchaba a mis abuelas y abuelos: a través de sus emociones, de sus penas y alegrías nos transmitían toda una sabiduría oral.

Tal vez por eso se dice que cuando muere una persona mayor se cierra una biblioteca. Siempre pensé que en mi pueblo natal (Ordizia, Guipúzcoa) no había tenido biblioteca, pero me equivocaba: crecí rodeado de fósiles, supuestos restos

de meteoritos, esqueletos, anillos arbóreos y, sobre todo, del eco y de las voces de nuestros antepasados, toda una enciclopedia de humanidad y de naturaleza. Luego llegaron los libros, cada uno como una ventana y un resumen del mundo, como una biblioteca jibarizada.

Si un libro es un jardín que se lleva en el bolsillo, las bibliotecas se convirtieron en mis oasis particulares, en ellas encontré mi hábitat natural. Ahora soy consciente de que mi vida ha estado muy ligado a ellas; de hecho, casi a diario me refugio en la Casa de Cultura Ignacio Aldecoa de Vitoria-Gasteiz y, frecuentemente, las bibliotecas escolares son el marco de nuestros encuentros literarios. Aunque también tengo que reconocer que me han dado algún que otro disgusto, como cuando me comunicaron que se había quemado la escuela de Oronoz-Mugairi, al  norte de Navarra. Desde allí hicieron un llamamiento para donar libros y, entre todos, reconstruir su biblioteca calcinada. Envié encantado unos cuantos ejemplares, pero otra petición vino a sumarse a mi pequeño consuelo: «¿Nos escribirías un cuento?», me sugirieron los escolares.

 En realidad, estaba descubriendo otra particularidad de la escuela porque, cada curso, las niñas y los niños del centro redactaban un cuento —para los más pequeños escribir es sinónimo de dibujar—, y luego lo encuadernaban con un papel  de un gramaje especial, en una edición tan imperfecta como única. En la pequeña escuela todos los años creaban un libro y luego se turnaban para llevarlo a casa y mostrarlo orgullosos a sus familias. Esa obra singular más adelante formaba parte de su propia biblioteca escolar, un lugar de encuentro y de participación dirigido por bibliotecarias intrépidas, dotadas de un espíritu y un entusiasmo que comparto y reivindico. De manera que aquel curso también resultó memorable porque, basado en el breve texto que les envié —Marabara, maraberi—, el álbum tuvo una tirada mayor que consistió en dos ejemplares: uno, como de costumbre, está disponible en la biblioteca y el otro…, el otro lo atesoro yo.

Si bien es cierto que cada libro guarda dentro una biblioteca, también las escuelas actuales son un pequeño compendio del mundo, repleto de fósiles, meteoritos, esqueletos, bosques, y cada vez de más ecos y de más voces. Sin ir más lejos, en la escuela Urdaneta de mi pueblo natal hoy en día se cuentan más de veinte orígenes entre las familias del alumnado y, además del euskara y del castellano, se escuchan más de una treintena de idiomas: árabe,chino, edo, rumano, urdu… También desde allí me propusieron escribir un cuento: Munduketariak —algo así como Mundonautas, como los mosqueteros del mundo…Disfruto cuando viajo sin salir de las bibliotecas escolares, cuando Aitor, Areesha, Harmony, Lucía, Ping-Ping o Sekou me cuentan sus vidas y sus sueños. Afortunadamente, a ellos no les falta la biblioteca y, además, cada vez que una niña nueva, cada vez que un niño nuevo viene a una escuela, ¡estrenamos biblioteca!

Patxi Zubizarreta

Otros carteles conmemorativos de la fecha son los que aparecen debajo, el primero difundido por la Junta de Extremadura  difunde el mensaje de Daniel Casado que está disponible en la página de Fomento de la  lectura de la comunidad extremeña. El Ministerio de Cultura difunde otro cartel   obra del ilustrador Nicolás Aznárez.